Salvia

La salvia es una planta con usos decorativos, aromáticos y gastronómicos (donde se la emplea como condimento); pero es también una gran medicina natural. Estas cualidades se atribuyen principalmente a la Salvia Officinalis.

Esta planta tiene la cualidad de eliminar el exceso de azúcar en sangre. Su efecto antiespasmódico la lleva a ser preparada en infusiones para controlar dolores estomacales y cólicos: reduce los procesos gástricos e intestinales inflamatorios en digestiones pesadas, diarreas y vómitos.

Es una gran amiga de la mujer, ya que  ayuda a minimizar los síntomas de la menstruación al consumirla con regularidad. Esta planta disminuye la hinchazón, los dolores de cabeza, y la irritabilidad antes y durante estos períodos, al tiempo que facilita el vaciado sanguíneo.

todos los secretos de la salvia

Actúa también como estimulante del sistema nervioso central, aumenta la testosterona y regula las hormonas; por lo que utilizarla en casos de agotamiento mental, cansancio o apatía es una muy buena idea. Es muy utilizada para mejorar el funcionamiento de la mente en los enfermos de Alzheimer.

Es un gran cicatrizante. Suele ser utilizada para curar heridas y úlceras, o inflamaciones en la boca o la garganta. También fortalece las encías, alivia dolores musculares y ayuda a relajar y descansar los pies.

Tiene un curioso efecto sobre la sudoración: el consumo regular de Salvia no sólo reduce los niveles de sudor; sino que además disminuye el mal olor del cuerpo y de los pies. Ayuda también a combatir el mal aliento, y a disminuir la caspa, el tiempo que aporta brillo y suavidad al cabello.

No debe ingerirse el aceite esencial de salvia, ya que podría resultar tóxico. Tampoco debe permitirse la acumulación excesiva de éste a través de la piel. Tiene efectos abortivos, por lo que no debe consumirse durante el embarazo, ni durante la lactancia. Tampoco se recomienda suministrarlo a personas epilépticas, o a niños menores de 6 años.